Rutina de noche
Mientras duermes, la piel se regenera y repara los daños sufridos a lo largo del día. Durante el día, está expuesta a agresiones externas como la contaminación, el estrés y el sol, y aprovecha durante la noche para centrarse en su reparación y regeneración celular.
Para potenciar aprovechar al máximo estos mecanismos naturales de regeneración celular y potenciar sus efectos, es fundamental contar con una buena rutina facial.
A continuación, te contamos los pasos esenciales que debes seguir para cuidar tu piel antes de dormir y aprovechar al máximo los beneficios reparadores de la noche.
Paso 1: doble limpieza
Si hay un paso de tu rutina nocturna que no puedes saltarte, es sin duda la limpieza facial. Las agresiones externas acumuladas a lo largo del día pueden afectar la salud de la piel, favoreciendo la aparición de imperfecciones e incluso acelerando su envejecimiento.
Es el momento de eliminar las partículas finas y otros componentes químicos de la contaminación atmosférica, que pueden causar inflamación, líneas de expresión y pérdida de firmeza. Y, por supuesto, también es importante retirar el maquillaje y las células muertas, que pueden obstruir los poros y favorecer la proliferación de bacterias… el ambiente perfecto para la aparición de rojeces, puntos negros y granitos. ¡Es hora de limpiar y dejar respirar tu piel!
Para liberar la piel de todas las impurezas, es recomendable seguir la técnica de la doble limpieza, inspirada en la rutina coreana. Este enfoque, suave pero eficaz, comienza con el uso de un limpiador a base de aceite, como Centella Cleansing Oil o Centella Cleansing Balm, que elimina en profundidad los compuestos grasos como el maquillaje, los contaminantes y el exceso de sebo. A continuación, se aplica un limpiador a base de agua, como Centella Cleansing Gel, que retira las células muertas y las bacterias, liberando los poros y preparando la piel para absorber mejor los tratamientos que se apliquen después.
Es recomendable completar la rutina nocturna con una exfoliación mediante un peeling a base de ácidos exfoliantes, como Skin Hero Peeling, para terminar de eliminar por completo las células muertas y dejar tu piel perfectamente limpia.
Paso 2: la regeneración de la piel
Incorporar un sérum de noche en la rutina de cuidado facial es clave para potenciar la regeneración de la piel y mejorar visiblemente su aspecto.
Aunque algunas personas dudan en utilizarlo por miedo a empeorar las imperfecciones, lo cierto es que el sérum de noche aporta múltiples beneficios. Elegido en función del tipo de piel y sus necesidades, se convierte en un tratamiento altamente eficaz para fortalecer la barrera cutánea.
Durante la noche, estos sérums estimulan los mecanismos naturales de regeneración celular, lo que se traduce en una piel más reparada, uniforme e iluminada al despertar.
Los sérums de noche Skin Therapy han sido especialmente formulados para adaptarse a todo tipo de piel y actuar mientras duermes. Su textura bifásica ultraligera —en textura rica con Skin Therapy Sérum en Aceite en textura ligera con Skin Therapy Sérum Lácteo — proporciona un cuidado nutritivo que envuelve la piel con una película protectora.
Enriquecidos con 17 súper ingrediente, estos sérums nutren la piel en profundidad, ofreciendo resultados visibles desde la primera noche.
Basta con aplicar unas gotas de Skin Therapy sobre el rostro y el cuello, masajeando suavemente. No se trata simplemente de cuidar la piel, sino de tener un momento de relajación antes de dormir, favoreciendo que la piel aproveche al máximo los beneficios reparadores de la noche.
Paso 3: hidratación
Es fundamental reforzar la barrera hidrolipídica de la piel aportándole los elementos necesarios para una regeneración óptima. Esta fase tiene como objetivo proporcionar ingredientes hidratantes que favorezcan su recuperación y la protejan de las agresiones externas.
Los productos enriquecidos con ácido hialurónico, como Centella Crème, son especialmente recomendables para hidratar en profundidad, ya que ayudan a retener y mantener el agua en el interior de las células. Además, se recomienda escoger tratamientos con activos naturales reconocidos por su capacidad para restaurar el equilibrio cutáneo.
Por ejemplo, la gama Yuza, rica en vitamina C, estimula la producción de colágeno y contribuye a mantener la elasticidad de la piel. Para pieles especialmente secas, la gama Bamboo es ideal, ya que aporta una hidratación intensa, dejando la piel visiblemente más flexible. Por último, para combatir los signos de la edad, se recomienda la gama Ginseng, cuyos productos ayudan a reafirmar y redensificar la piel.
Contenido que podría interesarte:
- ¿Cómo aplicar un sérum correctamente?
- ¿Cómo elegir la mascarilla facial ideal para tu piel?
- Los beneficios de utilizar un aceite facial