Mi limpieza facial en casa
¡Todo lo que necesitas saber para realizar una limpieza facial en casa como si fuese un salón profesional!
Limpia tu piel en profundidad
Baño bien calentito, tu vela favorita encendida, ¡es hora de tu momento zen del día! :)
No olvides que la limpieza facial debe hacerse siempre con mucha suavidad. Cada paso es importante y los productos utilizados deben respetar tu tipo de piel sin agredirla. Por eso, algunos tratamientos deben limitarse a un uso semanal.
Desmaquillado: el desmaquillado es el primer gesto de tu limpieza facial casera que nunca debes saltarte. No importa si estás cansada, con poco tiempo o has llegado tarde, desmaquíllate siempre: mejillas, aletas de la nariz, frente, ojos y sin olvidar el cuello. Aplica el desmaquillante con movimientos lentos y circulares, como un pequeño masaje placentero para liberar la piel del maquillaje que impide que respire. Finaliza enjuagando con abundante agua fresca.
En Erborian, recomendamos el método coreano de doble limpieza, que no solo elimina suavemente cualquier rastro de maquillaje, sino también todas las impurezas que pueden dañar la piel. El secreto coreano combina la riqueza del aceite con la pureza del agua para una limpieza profunda: primero, usa un limpiador a base de aceite para eliminar maquillaje e impurezas; y después, aplica un limpiador a base de agua para eliminar restos y purificar la piel.
Completa tu rutina con una exfoliación una vez por semana (hasta 2 veces si tienes piel mixta o grasa). Es muy eficaz para eliminar células muertas, exceso de sebo y ayuda a estimular la microcirculación.
Las mascarillas exfoliantes o purificantes también son una buena alternativa o complemento para una piel más limpia. Úsalas 1 vez por semana o 2 veces al mes si tienes piel sensible.
Hidratación: el toque final esencial. Una vez que tus poros estén libres de impurezas, hidrata tu piel para protegerla y aportarle los activos que necesita para regenerarse.
Antes de aplicar tu crema habitual, añade un toque extra de bienestar con una mascarilla hidratante. Rica en principios activos, aplícala 1 vez por semana sobre la piel seca para obtener un efecto tonificante, tensor o un extra de luminosidad.
Recuerda elegir siempre una mascarilla facial adecuada a tu tipo de piel.